Los principales valores que guían las acciones de la entidad y que deben aparecer en cualquier proyecto generado por la entidad son los siguientes:
- Promovemos un desarrollo humano acorde con la dignidad de las personas. Para ellos, creamos cauces de participación social en la ayuda a los más necesitados mediante un compromiso estable de servicio y de ayuda a los demás.
- El desarrollo por el que apostamos tiene un carácter ético y cultural, no se reduce a un problema económico o técnico. Desde una concepción cristiana del hombre entendemos que subdesarrollo es también la limitación de los derechos humanos, personales y sociales, económicos y políticos.
- Sostenibilidad. En nuestros proyectos apuntamos a un desarrollo sostenible que tenga en cuenta los desequilibrios provocados por nuestro modelo de crecimiento. Conscientes de que los recursos son limitados, que el bienestar tiene que ser de todos y que el fundamento del mismo debe estar mucho más relacionado con la felicidad que con el consumo.
- Austeridad en los gastos y en la optimización y aprovechamiento de los recursos para lo que aplicamos un sistema riguroso de control de rentabilidades, rendimientos y gastos.
- Transparencia: Respondemos fielmente a la voluntad de los donantes y financiadores en cuanto al destino genérico o concreto y la aplicación de sus donaciones y subvenciones. Transmitimos con claridad y rigor nuestra actividad a nuestro colectivo propio, a las Organizaciones y administraciones implicadas y a la opinión pública, procurando reflejar con optimismo los problemas que abordamos.
- Profesionalidad y eficiencia técnica: buscamos la mejora continua de las capacidades de organización y gestión de nuestros socios locales, voluntarios y empleados. La calidad del trabajo y el rigor profesional son compromisos de cada persona implicada en nuestros proyectos.
