Finalistas en el concurso de bioética: Educar hoy para humanizar en el futuro

Una de las noticias más destacadas de la semana en la fundación ha sido nuestro pase en la siguiente fase como finalistas en el II Concurso de Bioética Granada, gracias a las voluntarias Mª Del Carmen Chiquero Molina, Mª Dolores Valero Atienda, .María José Fernández Moya, Beatriz Rodríguez presentándose con el título «Educar hoy para humanizar en el futuro» en la modalidad de poster.

El tema elegido,»Educar hoy para humanizar en el futuro»,  se expondrá con la ayuda del poster realizado con el siguiente concepto:

Vivimos en un mundo que depende de forma creciente de la ciencia y la tecnología, los cambios importantes que hemos tenido con respecto a otras épocas de la historia, como en medio ambiente, medicina, educación, y comunicación han sido los que han cambiado nuestra sociedad globalizada impulsando la tecnociencia a un cambio en el curso de nuestras vidas.

Este avance ha contribuido de forma asombrosa a mejorar nuestras condiciones de vida, aumentando la esperanza, calidad de vida, los modos de comunicación humana, pero al mismo tiempo ha dado lugar a una sociedad liquida con valores poco humanizados, esto tiene su impacto importante en la educación y en la tarea formadora. No debemos olvidar la importancia del ser humano, su pensamiento, sus valores porque de lo contrario se hará un mal uso de la tecnociencia y puede traer problemas a los que la humanidad tal vez no esté preparada para enfrentarse.

Integrar una educación de calidad en la tecnociencia, buscando los principios para formar en valores que definen todo el potencial humano necesario para crecer en y como sociedad, a sabiendas de que hay muchas soluciones y que no parece que hayamos encontrado la definitiva, queremos apostar por un camino de calidad en la formación.

La persona humana es el primer camino que la escuela debe recorrer, haciendo de cada aula un laboratorio de humanidad. El problema más destacado de hoy es la falta de calidad humana, el desprecio a la vida, la violencia, las guerras, el hambre, la exclusión y el consumismo.

Ser auténticamente humanos es la única alternativa para poder acoger este cambio social, el avance de la tecnociencia, respetarlo y comprometerse por devolverle la plena dignidad a cada ser humano único, irrepetible, importante y con absoluta dignidad.

Debemos añadir que nuestra visión siempre de la persona debe ser integral, acogiendo y respetando cada una de sus dimensiones (biológica, psicológica, afectiva, social, religiosa…), así como sus potencialidades.

Nuestra conclusión, aunque la tecnología y la ciencia continúen avanzando que esto no sea un impedimento para apostar por una educación basada en calidad y valores humanos, para que nuestra sociedad pueda tener un futuro más humanizado.

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