Este 2019 marca el arranque de un nueva fase del proyecto de incremento de la oferta educativa para la mujer en condiciones de vulnerabilidad en el Gran Santo Domingo, República Dominicana. Este proyecto, financiado por la Diputación de Jaén, ya tuvo en 2018 un desarrollo primitivo con excelentes resultados, tal y como contamos en un post hace unas semanas.
El proyecto, continuación del anterior, pretende continuar mejorando la calidad educativa de las mujeres de escasos recursos, facilitando una digna inmersión en el mercado laboral y preparar personal cualificado para ofrecer servicios de alta calidad en la industria hotelera y afines, ayudando de este modo a promover el desarrollo económico del país, alineado con la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo de la República Dominicana 2030.
Se estima que serán 430 niñas, adolescentes y mujeres las beneficiarias directas de este programa de capacitación profesional, y por ende 2150 familias las que se verán beneficiadas indirectamente de este proyecto.

El proyecto incluye a las comunidades urbanas ubicadas en el área denominada Gran Santo Domingo, formada por la provincia de Santo Domingo y el Distrito Nacional, en República Dominicana. Las actividades del proyecto serán realizadas en las instalaciones del Centro de Capacitación Profesional de la Mujer CAREMÍ .
Según el primer Objetivo de Desarrollo Sostenible, la mejor manera de combatir la pobreza, es a través de la formación. Es por eso que en este proyecto se opta por ofrecer una capacitación técnica para emplearse en los sectores donde hay mayor oferta laboral, teniendo en cuenta que una de las principales divisas de República Dominicana es el turismo. Mejorar las condiciones de vida de estas mujeres, contribuye a disminuir su éxodo al exterior, donde en la mayoría de los casos se ven relegadas al tráfico de personas o a puestos mal remunerados y sin contratos seguros. La capacitación que se promueve desde este programa posibilita no solo la contratación por cuenta ajena, si no le micro-emprendimiento, que empodera no sólo a estas mujeres, sino a sus núcleos familiares.

